|
La cámara QUV acepta dos métodos para la simulación de la humedad. Para la mayoría de las aplicaciones, la humedad de condensación es la mejor manera de simular el ataque de humedad a la intemperie. Todos los modelos QUV aceptan un ciclo de condensación programado. Debido a que ciertas aplicaciones también requieren atomizado de agua para obtener resultados realistas, algunos modelos QUV pueden producir tanto condensación como atomizado de agua.
En muchos entornos a la intemperie, los materiales se humedecen por más de 12 horas al día. Las investigaciones indican que la causa principal de esta humedad a la intemperie es el rocío, no la lluvia. La cámara QUV simula esto mediante un mecanismo de condensación único. Durante el ciclo de condensación, se caliente el depósito de agua en el fondo de la cámara de prueba para producir vapor. El vapor caliente mantiene la cámara a una humedad relativa de 100% y a una temperatura alta.
La cámara QUV está diseñada de modo que cuando los especímenes de prueba están en su lugar, éstos conforman la pared lateral de la cámara. Así, el reverso de los especímenes queda expuesto al aire ambiental. Este enfriamiento mediante el aire ambiental provoca que baje la temperatura de la superficie de prueba unos grados por debajo de la temperatura del vapor, asegurando que el agua se condense continuamente en la superficie del espécimen. El condensado resultante es agua destilada pura muy estable.
En algunos entornos de servicio reales pueden darse cambios bruscos de temperatura cuando el calor aumenta durante el transcurso de un día soleado y luego se disipa rápidamente por un chubasco repentino. El choque térmico resultante es un reto para muchos tipos de materiales. El atomizado de agua de la cámara QUV es útil para la introducción de choques térmicos y/o erosión mecánica.
|